Se caracterizan por:
Alta precisión y terminaciones limpias.
Cortes complejos y detallados, incluso en formas pequeñas.
Rapidez y repetibilidad en producción.
Se utilizan para:
Letras corpóreas y piezas caladas.
Acrílicos, MDF, madera, cartón, cuero, telas y plásticos (según el tipo de láser).
Señalética, exhibidores, packaging, decoración y stands.
Grabados de logos, textos o tramas.
Permiten lograr piezas personalizadas y de alta calidad estética, ideales para trabajos que requieren precisión y valor agregado.